La historia del lienzo encerado

El concepto de algodón encerado fue desarrollado originalmente a principios del siglo XV por los marineros. Las flotas escocesas de arenques del Mar del Norte que operaban desde los puertos de la costa este comenzaron a tratar la lona de lino con aceite y grasa de pescado en un intento de impermeabilizar sus velas, manteniéndolas ligeras y eficientes. Los restos de estas velas se utilizaron como capas para resistir los fuertes vientos y el rocío del mar, manteniendo a los marineros calientes y secos. Estas capas fueron las precursoras del impermeable del pescador.
La tela de vela evolucionó a mediados de la década de 1850, para estar hecha de hilos de algodón de doble pliegue más livianos, tratados con aceite de linaza.
Los primeros veleros y cortapelos de la Royal Navy fueron de los primeros en utilizar estas velas de algodón livianas, conocidas como "The Discovery", que todavía se encuentran en el puerto de Dundee en la actualidad.
Los aceites de linaza amarillean y se endurecen con la intemperie. A través de este proceso de oxidación, el aceite eventualmente perdería sus cualidades impermeabilizantes, de ahí el desarrollo de compuestos impermeabilizantes alternativos. En los años siguientes, se aplicaron varios tratamientos a los algodones en un intento por encontrar el más efectivo, y la combinación de algodón densamente tejido, impregnado con una capa encerada de parafina resultó ser la más exitosa. Estas construcciones de tela todavía se utilizan hasta el día de hoy y los tratamientos de cera se han desarrollado para dar acabados impermeabilizantes más duraderos.